Manos a la obra
1.
Preparación de la ostra: Abre la ostra con cuidado, recupera su agua natural y fíltrala con un colador fino para eliminar restos de nácar. Reserva la ostra limpia en su concha.
2.
Salteado «flash»: En una sartén pequeña con una gota de AOVE, saltea los guisantes lágrima durante apenas 20 segundos. Deben coger temperatura pero mantener su «estallido» intacto y su color verde brillante.
3.
Aliña la ostra en su concha con una cucharadita de su propia agua filtrada.
4.
Coloca los guisantes y échales una gota de aceite en crudo y unas escamas de sal para potenciar su dulzor.
¡Que aproveche!
