Manos a la obra
1.
Cuece la pasta en abundante agua con sal hasta que esté al dente.
2.
Mientras tanto, en una sartén amplia, calienta la nata con el parmesano y la mantequilla a fuego suave hasta que se cree una salsa ligada y cremosa. Salpimenta ligeramente.
3.
En una sartén pequeña aparte, saltea los guisantes lágrima con un hilo de AOVE durante solo 20 segundos.
4.
Escurre la pasta y saltéala en la sartén de la crema de parmesano.
5.
Sirve la pasta formando un nido en el centro del plato. Coloca la burrata encima y reparte los guisantes lágrima.
¡Que aproveche!
