Ingredientes

  • Guisantes lágrima: 80g
  • Pasta Linguine: 100g
  • Burrata fresca: 1 pieza
  • Crema de leche o nata ligera: 50ml.
  • Parmesano Reggiano: 20g rallado fino.
  • Mantequilla: una nuez pequeña.
  • Hierbabuena o menta: 2-3 hojas frescas.
  • Básicos: AOVE, sal y pimienta negra.

Manos a la obra

1.

Cuece la pasta en abundante agua con sal hasta que esté al dente.

2.

Mientras tanto, en una sartén amplia, calienta la nata con el parmesano y la mantequilla a fuego suave hasta que se cree una salsa ligada y cremosa. Salpimenta ligeramente.

3.

En una sartén pequeña aparte, saltea los guisantes lágrima con un hilo de AOVE durante solo 20 segundos.

4.

Escurre la pasta y saltéala en la sartén de la crema de parmesano.

5.

Sirve la pasta formando un nido en el centro del plato. Coloca la burrata encima y reparte los guisantes lágrima.

¡Que aproveche!