Manos a la obra
1.
Prepara el huevo cocinándolo a baja temperatura a 63°C durante 40 minutos o elabora un huevo poché tradicional dejando la yema líquida.
2.
Saltea los guisantes lágrima durante apenas 30 o 60 segundos para que mantengan su frescura, color y textura tersa.
3.
Dispón los guisantes en el centro del plato y coloca el huevo con mucho cuidado sobre la cama de guisantes.
4.
Espolvorea unas escamas de sal sobre la yema y añade un último hilo de aceite de oliva premium antes de servir.
¡Que aproveche!
