Ingredientes

  • Guisantes lágrima: 100g (la máxima calidad posible).
  • Vaina de vainilla: ½ unidad.
  • Aceite de Oliva Virgen Extra: 50ml (variedad Arbequina por su dulzor).
  • Caldo de ave o de jamón: 50ml (muy clarificado, casi transparente).
  • Gelatina de jamón (opcional): Unos dados minúsculos para el fondo.
  • Sal: Escamas.

Manos a la obra

1.

Infusión: Abre la vaina de vainilla, raspa las semillas y mézclalas con el aceite. Caliéntalo a fuego mínimo (sin que llegue a humear) durante 10 minutos.

2.

Atemperado: En una sartén pequeña, pon un par de cucharadas del aceite de vainilla y añade los guisantes. Saltéalos con un movimiento de vaivén durante 20 segundos; lo justo para que brillen y se templen.

3.

Finalización: Sirve un fondo muy ligero de caldo caliente en el plato. Coloca los guisantes en el centro y termina con unas gotas extras del aceite de vainilla y un toque de sal.

¡Que aproveche!